Por JANA SUÁREZ / Escuchaba su voz recitando aquellos poemas que no entendía, pero que estaban ligados a sus brazos, me arrullaba, me mecía hasta hacerme dormir; puedo recordar hasta hacer mi propia petición: “el niño” entonces escuchaba… ¿Quién salvará a ese chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena? Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros. O La nana, la nana, y escuchaba: Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en tus ojos, la luz del mundo. Ríete tanto que en el alma al oírte bata el espacio. ¡Qué gran fortuna la mía!!
No entendía, pero amaba aquellos momentos, tanto, que siempre han vivido conmigo, tan cerca como los celos de San José o Huyendo del Rey Herodes.
Pasa el tiempo, ya no es necesario cantarme, elijo yo misma la música. Descubro autores, historias y comienzo a entender. A entender, a buscar y amar con más fuerza si cabe. Nunca encontré aquellos libros suyos, pero heredé su pasión por la poesía, por los GRANDES como me gusta llamarlos. También a mis hijos les hizo ese mismo regalo, ellos contarán su historia si quieren, yo quiero contar sólo la mía.
Conoces personas a lo largo de tu vida, se van dando casualidades, convertidos en preciosos momentos, te van acercando de a poquitos a algo que soñé, pero tenía que inventarse ¿suena extraño? Quizás lo sea. Hay que perseguir esos sueños, y contando con ese gramo de locura que hay dentro de mí, estaba segura que algún día sería posible.
…Y se inventó, y fue posible, y esos sueños que a veces parecen locuras absurdas se cumplen, porque lo que para uno es importante, no tiene porqué serlo para otro. Tengo personas que ayudan sin más, que en un guiño cómplice y solo una llamada se convierten en la misma hada de los cuentos infantiles, o en Aladino y te concede ese deseo que tanto anhelas. Tanto que agradecer siempre…
Mi poemario, está depositado en tu museo, (MUSEO ZABALETA Y MIGUEL HERNÁNDEZ) en Quesada, provincia de Jaén, donde se cuenta tu vida y tu obra. Leer un poema mío allí el 29 de marzo del año 2025, rodeada de poetas, rapsodas, músicos, amigos y buena gente ha sido el regalo más emocionante y deseado. Ya veis, los sueños se cumplen… Gracias a todos los que lo habéis hecho posible. Gracias.
Foto: La firmante de este texto, Jana Suárez, en la lectura de una parte de su poemario, de reciente aparición, que ha pasado a formar parte del Fondo Bibliopoético dentro del proyecto «Llamo a los poetas», en el Museo Miguel Hernández-Josefina Manresa, de Quesada. En la imagen junto a Pedro Molino. (Isabel Rezmo).